En
El Ejército Rojo avanza descalzo
desiertas sus mochilas de toda primavera
dormita un niño en el regazo del agua
al borde del abismo, un canto desespera
a los locos que braman por su suerte
a los cuerdos que practican la locura
a los listos y a los tontos
sabios y necios
todos en colonia adversa
sin patria ni distinción
comunidad del coral amenazado
en aguas ponzoñosas
allí
donde el presente se pierde
en remolino despojado
allí
donde el futuro reverbera.
